jueves, 14 de noviembre de 2019
Clarissa Harlowe
Heroína de la novela de igual titulo escrita por Samuel Richardson (1689-1761). Clarissa Harlowe, joven de buena familia y posición, perseguida por su propia familia, se confía a un hombre cuyos vicios se ocultan bajo las más atrayentes cualidades. Clarissa también debe de luchar en defensa de su virtud contra este pérfido seductor, Lovelace, que, con el pretexto de ayudarla a salir de su casa para evitar un casamiento forzado, se propone deshonrarla. Lovelace se vale de un narcótico para seducir a Clarissa y poder así, yacer con ella. Como consecuencia de este engaño, ella, perdida su dignidad y su honor, lo odia, enferma y se deja morir. Un amigo de Clarissa reta a duelo a Lovelace, quien se deja herir y muere.
miércoles, 13 de noviembre de 2019
Al meter el pie en el agua.....
"Al meter mi pie y pierna en agua muy caliente, la primera impresión fue idéntica a la de haberlos metido en agua muy fría. Esta identidad volvió a ocurrir cuantas veces saqué la pierna para verter agua caliente de la caldera, y cuantas veces la volví a meter. ¿Cómo explicar esto en un lenguaje filosófico despojado de teorías corpusculares? Definir la repugnancia en lenguaje filosófico. ¿No es siempre acaso, a fe de materialista, una sensación de estómago en conjunción con una idea? ¿Cual es la causa de esa sensación de frio que acompaña a la inhalación tras haber comido pastillas de menta? "
Samuel Taylor Coleridge (1772-1834)
viernes, 8 de noviembre de 2019
La pagoda de Babel
Ese cuento del agujero en el suelo, que baja quién sabe hasta dónde, siempre me ha fascinado. Ahora es una leyenda musulmana; pero no me asombraría que fuera anterior a Mahoma.
Trata del sultán Aladino; no el de la lámpara, por supuesto, pero también relacionado con genios o con gigantes.
Dicen que ordenó a los gigantes que le erigieran una especie de pagoda, que subiera y subiera hasta sobrepasar las estrellas. Algo como la Torre de Babel. Pero los arquitectos de la Torre de Babel eran gente doméstica y modesta, como ratones, comparada con Aladino. Sólo querían una torre que llegara al cielo. Aladino quería una torre que rebasara el cielo, y se elevara encima y siguiera elevándose para siempre. Y Dios la fulminó, y la hundió en la tierra, abriendo interminablemente un agujero, hasta que hizo un pozo sin fondo, como era la torre sin techo. Y por esa invertida torre de oscuridad, el alma del soberbio sultán se desmorona para siempre.
G.K.Chesterton (1874-1936)
Trata del sultán Aladino; no el de la lámpara, por supuesto, pero también relacionado con genios o con gigantes.
Dicen que ordenó a los gigantes que le erigieran una especie de pagoda, que subiera y subiera hasta sobrepasar las estrellas. Algo como la Torre de Babel. Pero los arquitectos de la Torre de Babel eran gente doméstica y modesta, como ratones, comparada con Aladino. Sólo querían una torre que llegara al cielo. Aladino quería una torre que rebasara el cielo, y se elevara encima y siguiera elevándose para siempre. Y Dios la fulminó, y la hundió en la tierra, abriendo interminablemente un agujero, hasta que hizo un pozo sin fondo, como era la torre sin techo. Y por esa invertida torre de oscuridad, el alma del soberbio sultán se desmorona para siempre.
G.K.Chesterton (1874-1936)
miércoles, 6 de noviembre de 2019
La salamandra
- Grillo, amigo mio, ¿has muerto que permaneces sordo a mi silbido y ciego al resplandor del incendio?
Pero el grillo, por muy afectuosas que resultaran las palabras de la salamandra, nada dijo, ya porque dormía con mágico sueño, ya porque tuvo el gusto de enfadarse.
-¡Oh! ¡Cántame tu canción, como cada noche! Desde tu escondrijo de ceniza y hollín tras la placa de hierro escudada con tres heráldicas flores de lis...
Tampoco respondió el grillo. Y la salamandra, desconsolada, bien aguardaba oír la voz, bien zumbada con la llama de cambiantes colores rosa, azul, amarillo, blanco, violeta.
-¡Ha muerto mi amigo! ¡Ha muerto, yo también quiero morir! -Las sarmentosas ramas se habían consumido, la llama se arrastró sobre las brasas, dijo adiós a la cremallera, y la salamandra murió de inanición.
Aloysius Bertrand (1807-1841)
Pero el grillo, por muy afectuosas que resultaran las palabras de la salamandra, nada dijo, ya porque dormía con mágico sueño, ya porque tuvo el gusto de enfadarse.
-¡Oh! ¡Cántame tu canción, como cada noche! Desde tu escondrijo de ceniza y hollín tras la placa de hierro escudada con tres heráldicas flores de lis...
Tampoco respondió el grillo. Y la salamandra, desconsolada, bien aguardaba oír la voz, bien zumbada con la llama de cambiantes colores rosa, azul, amarillo, blanco, violeta.
-¡Ha muerto mi amigo! ¡Ha muerto, yo también quiero morir! -Las sarmentosas ramas se habían consumido, la llama se arrastró sobre las brasas, dijo adiós a la cremallera, y la salamandra murió de inanición.
Aloysius Bertrand (1807-1841)
miércoles, 8 de mayo de 2019
COLETTE (1873-1954)
Famosa escritora francesa que ofrece, independientemente del valor de su obra novelística, una indudable significación simbólica en su propia actitud vital reflejada en sus obras.
Colette viene a ser un símbolo de la insaciabilidad de vivir, de una fabulosa capacidad vital, del ansia de posesión, del afán de amar. Para Colette, el universo es una fuente inagotable de goce material a la vez que de voluptuosidad espiritual.
En sus novelas, Colette analiza el nacimiento del amor (el trigo verde), la búsqueda de la voluptuosidad (el retiro sentimental), y el ocaso del amor (el surgir del día). Son como tres etapas en el ciclo vital, en las que, con una desenvoltura y una gracia típicamente francesa, Colette se muestra como una maestra exquisita en el difícil arte de amar; de amar a las personas y a las cosas, olvidando incluso que son cosas, para prestarles ella misma, mimosa, amorosamente, un hálito de calor y de vida.
domingo, 5 de mayo de 2019
La ceremonia
El huésped los distribuyó en un orden cuidadosamente aprendido. Había algunos falsos comensales de cartón piedra para cubrir vacíos. Eran figuras articuladas, con un ligero movimiento pendular en la cabeza, y producían a discretos intervalos una leve imitación de tos aseverativa. Cuando los invitados se sentaron, la dueña de la casa seguía aún riéndose de algo dicho antes del comienzo de esta narración.. La risa duraba ya unos minutos. El huésped miró el reloj con inquietud. La risa comenzó a prolongarse como salida a chorros de sí misma. Luego se hizo entrecortada. Entre contracción y contracción, la señora barbotó una disculpa. Todos los invitados sonrieron para vestir de naturalidad el suceso. Los comensales de cartón piedra emitieron puntuales un sonido levemente parecido a la tos. Mientras la señora salía del comedor tapándose la boca con la servilleta, los invitados sonrieron aún vueltos hacia el huésped, que había puesto en marcha un cronometrador y seguía con la cabeza levantada el vuelo invisible de un moscardón. Las risas fueron apagándose. Pasaron cinco minutos y dos décimas de concentrada expectación. La puerta del comedor se abrió de pronto y entró una sirvienta con una enorme bandeja en cuyo centro había un objeto de color grisáceo y del tamaño de un puño. La sirvienta se detuvo y dijo con una mezcla grata de solemnidad y dulzura:
--La señora ha puesto un huevo otra vez
J.A. Valente
lunes, 29 de abril de 2019
George Bryant Brummell (1778-1840) Dandy
Llamado el bello Brummell, fue, en su época, el árbitro absoluto de la elegancia, por todos admirado e imitado. Hizo y deshizo a su antojo la moda masculina. A tal punto llegó su fama que, según se decía, en Europa sólo había tres hombres: Napoleón, Byron y Brummell.
Fue el creador a la vez que el prototipo o el símbolo más acabado del dandy, del hombre elegante y en exceso atildado, irónico y deseoso de hacerse notar. Pero, ¿en que consiste el dandismo? No se es dandy por el nacimiento, ni por llevar una vida de calavera, ni por alternar con el gran mundo. El dandismo es un aura, un vapor, un incopiable estilo propio, un desenfado que subyuga, una elegancia personalísima y como involuntaria.
Brummell ha pasado a la posteridad como prototipo del dandismo vital y literario.
sábado, 6 de abril de 2019
ANGÉLICA
Heroína del poema de Ariosto, "Orlando furioso", y una de las más vivas e interesantes figuras femeninas de la historia de la literatura universal. Angélica, reina de Catay, es llevada por Orlando a la corte de Carlomagno, donde es objeto de la admiración de varios hombres que se la disputan y de quienes logra escapar. Pero Angélica se enamora de Medoro, joven sarraceno al que se encuentra herido y con el que huye a su país, donde se le corona rey, causando la furiosa locura de Orlando.
Inasequible, encantadora, caprichosa, tierna, Angélica es el tipo poetizado de la mujer seductora y voluble que desdeña los valores de los más esforzados paladines para ofrecer su amor, romántica, novelescamente, a un desconocido.
Inasequible, encantadora, caprichosa, tierna, Angélica es el tipo poetizado de la mujer seductora y voluble que desdeña los valores de los más esforzados paladines para ofrecer su amor, romántica, novelescamente, a un desconocido.
lunes, 1 de abril de 2019
Gabrielle D´Annunzio (1863-1938)
Conocido gran poeta italiano, colorista y sonoro, artífice exquisito de la forma, virtuoso increíble de la sensualidad, fantástico y grandilocuente, ofrece, al margen de su propia personalidad literaria, un indudable interés humano y simbólico. D´Annunzio logró atraer hacia sí la atención del mundo. Autor de una obra marcada por la decadencia, el refinamiento y un pansensualismo que todo lo impregna, cultivó todos los géneros y escribió por igual poemas -Primo vere, El canto nuevo- como obras narrativas -El placer, El inocente, Triunfo de la muerte, Las vírgenes de las rocas-
Alcanzó la fama en vida, privilegio que le obligó a vivir su papel constantemente y de forma natural.
D´Annunzio fue tan conocido por su vida como por su obra. Apasionado, espectacular, fanático y exaltador de un lánguido patriotismo de oscuras raíces.
Alcanzó la fama en vida, privilegio que le obligó a vivir su papel constantemente y de forma natural.
D´Annunzio fue tan conocido por su vida como por su obra. Apasionado, espectacular, fanático y exaltador de un lánguido patriotismo de oscuras raíces.
jueves, 29 de noviembre de 2018
Diálogos de cortesanas
Conjunto de quince breves diálogos escritos por el griego Luciano de Samósata (125-180 d.C). En los diálogos de cortesanas o hetairas intervienen una serie de mujeres dadas al "oficio más antiguo del mundo" que discuten con sus amantes y sus parientes sobre toda serie de relaciones: amorosas, humanas, políticas, comerciales, etc.
El estilo de Luciano se apoya en la Filosofía Cínica (los cínicos consideran que la forma de vivir es parte fundamental de la filosofía e inseparable de su manera de pensar) y se presenta lleno de escepticismo ante la marcha de un mundo de cuyas creencias y convenciones se ríe descaradamente.
Sus diálogos son una brillante sátira, pletórica de un acre humor que presta vida a las maliciosas escenas que siguen, a lo largo del tiempo, tan frescas y lozanas como cuando nacieron.
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