Armandina Lucila Aurora Dupín, más conocida por el seudónimo de "George Sand", nace en Francia en 1804. A los cuatro años queda huérfana de padre, pasando al cuidado de la abuela paterna en su casa campestre, que tanta influencia ejercerá en la vena bucólica y naturalista de la futura escritora. Mujer de numerosos amantes: Merimée, Musset, Chopin....y con una gran producción literaria. Hacia la adolescencia toma su habitual manera de vestirse a lo masculino, a fumar en pipa,etc, y a declararse ardiente feminista.
Desde la publicación de sus primeras novelas ya se deja entrever lo que será su estilo, lleno de delicadeza, emoción, imaginación y fantasía.
A partir de la publicación de Indiana, en 1832, es cuando puede hablarse ya de un estilo definido en su obra. De su periodo naturalista sostiene que todo lo que sale de la Naturaleza es perfecto, bello, puro y agradable; pero la vida cotidiana, las conveniencias sociales y la misma cultura hacen perder la pureza de los instintos naturales. Toda su obra está bañada de tintes románticos e idealistas. Retirada en el campo, George Sand escribe sobre temas de ambiente campesino, con personajes idealizados, notas autobiográficas y recuerdos de la infancia vividos en los lugares que conocía. La visión de la realidad social del campo está matizada por la poesía y el amor romántico: exaltación rebeldía, misterio. Sus personajes femeninos son los más acabados, los más definidos por su generosidad y desinterés.
Obras:
Indiana/Valentina/Lelia/Romans et Nouvelles/Andrés y Simón/Mauprat/Un invierno en Mallorca/La condesa de Rudolstadt/Jeanne/La charca del diablo/Maitres sonneurs.........
sábado, 10 de mayo de 2014
miércoles, 7 de mayo de 2014
CENTURIA (cincuenta y seis)
Aquel señor de aspecto irritable y al mismo tiempo nervioso, como si estuviese siendo continuamente desafiado por una situación de insoportable gravedad, está, en último término, enamorado; más exactamente, con estas palabras se describiría a sí mismo en este momento, ya que son las diez de la mañana y a partir de esa hora hasta las once, lo más tarde las once y cuarto, ama a una señora distinguida, de noble espíritu, culta, ligeramente autoritaria, taciturna y delicadamente apesadumbrada.
Sin embargo, la situación tiene esto de irritante: que de las diez y cuarto hasta las once y media, la señora ama a un culto, pero brutal, estudioso del tarot, que a la misma hora ama a una dama inglesa que ha llegado a la lección treinta de sánscrito. En torno a las once y treinta, todo cambia: la estudiante de sánscrito se enamora del señor irritable, que durante una hora no ama a nadie, si bien siente una inclinación inocua por una diseñadora de almohadones, procedente del campo, que hacia el mediodía ama durante cuarenta y cinco minutos a un joven tenor de escaso éxito pero cierto talento, que en realidad está enamorado, hasta las trece y treinta, de la señora ligeramente autoritaria. Las primeras horas de la tarde presencian en general un debilitamiento de los recíprocos amores, excepto en el caso del tenor, que cultiva una veneración sin esperanzas por la estudiante de sánscrito.
A las diecisiete, se introduce en la situación un zoólogo de mediana edad, que finalmente se ha dado cuenta de que la vida no tiene sentido sin la simple naturalidad de la diseñadora de almohadones; acompaña al zoólogo su joven esposa, que piensa, alternativamente, matar por celos al marido zoólogo o a la diseñadora de almohadones -que, en realidad, ignora hasta la existencia del zoólogo-, o bien, en el caso de que sea viernes o martes, decide amar locamente al brutal estudioso del tarot que, mientras tanto, ha escrito una carta de desesperado amor a una jovencísima filatélica, carta que sin embargo no enviará porque mientras tanto se ha enamorado nuevamente de la señora ligeramente autoritaria, que ha decidido amar al señor irritable, que sólo ahora tiene un presentimiento de felicidad, después de mirar a los ojos a la esposa del zoólogo, mientras ésta se consagraba mentalmente a un barítono arruinado por el hipo, ignorando que éste, rechazado por la filatélica, había decidido ingresar en un convento y renunciar a una búsqueda de la felicidad que no parecía compatible con la existencia del reloj.
Giorgio Manganelli
Sin embargo, la situación tiene esto de irritante: que de las diez y cuarto hasta las once y media, la señora ama a un culto, pero brutal, estudioso del tarot, que a la misma hora ama a una dama inglesa que ha llegado a la lección treinta de sánscrito. En torno a las once y treinta, todo cambia: la estudiante de sánscrito se enamora del señor irritable, que durante una hora no ama a nadie, si bien siente una inclinación inocua por una diseñadora de almohadones, procedente del campo, que hacia el mediodía ama durante cuarenta y cinco minutos a un joven tenor de escaso éxito pero cierto talento, que en realidad está enamorado, hasta las trece y treinta, de la señora ligeramente autoritaria. Las primeras horas de la tarde presencian en general un debilitamiento de los recíprocos amores, excepto en el caso del tenor, que cultiva una veneración sin esperanzas por la estudiante de sánscrito.
A las diecisiete, se introduce en la situación un zoólogo de mediana edad, que finalmente se ha dado cuenta de que la vida no tiene sentido sin la simple naturalidad de la diseñadora de almohadones; acompaña al zoólogo su joven esposa, que piensa, alternativamente, matar por celos al marido zoólogo o a la diseñadora de almohadones -que, en realidad, ignora hasta la existencia del zoólogo-, o bien, en el caso de que sea viernes o martes, decide amar locamente al brutal estudioso del tarot que, mientras tanto, ha escrito una carta de desesperado amor a una jovencísima filatélica, carta que sin embargo no enviará porque mientras tanto se ha enamorado nuevamente de la señora ligeramente autoritaria, que ha decidido amar al señor irritable, que sólo ahora tiene un presentimiento de felicidad, después de mirar a los ojos a la esposa del zoólogo, mientras ésta se consagraba mentalmente a un barítono arruinado por el hipo, ignorando que éste, rechazado por la filatélica, había decidido ingresar en un convento y renunciar a una búsqueda de la felicidad que no parecía compatible con la existencia del reloj.
Giorgio Manganelli
martes, 6 de mayo de 2014
PROSAS APATRIDAS
Ayer recordé súbitamente las noches de M.... y empecé a escribir una narración. Entonces y solo entonces mi di cuenta de que esas noches -dos o tres de la mañana- tenían una música particular. No eran silenciosas. En esa época, cuando vivíamos esas noches, decíamos incluso: "¡Qué tranquilidad! No se escucha nada". Pero esa falso. Sólo ahora, al rememorar esa noches con el propósito de describirlas, puedo darme cuenta de los rumores que la poblaban. Resacas de los acantilados, quejidos del lejano tranvía nocturno, ladridos de perros en las huacas y una especie de zumbido, de estampido persistente y ahogado, como el de una trompeta que gime en el fondo de un sótano. Comprendí entonces que escribir , más que transmitir un conocimiento, es acceder a un conocimiento.
El acto de escribir nos permite aprehender una realidad que hasta el momento se nos presentaba en forma incompleta, velada, fugitiva o caótica. Muchas cosas las conocemos o las comprendemos sólo cuando las escribimos. Porque escribir es escrutar en nosotros mismos y en el mundo con un instrumento mucho más riguroso que el pensamiento invisible: el pensamiento gráfico, visual, reversible e implacable de los signos alfabéticos.
Julio Ramón Ribeyro
El acto de escribir nos permite aprehender una realidad que hasta el momento se nos presentaba en forma incompleta, velada, fugitiva o caótica. Muchas cosas las conocemos o las comprendemos sólo cuando las escribimos. Porque escribir es escrutar en nosotros mismos y en el mundo con un instrumento mucho más riguroso que el pensamiento invisible: el pensamiento gráfico, visual, reversible e implacable de los signos alfabéticos.
Julio Ramón Ribeyro
domingo, 4 de mayo de 2014
MUJER
Mujer. Animal que suele vivir en la vecindad del Hombre y que tiene una rudimentaria aptitud para la domesticación. Algunos de los zoólogos más viejos le atribuyen cierta docilidad vestigial adquirida en una antigua época de reclusión, pero los naturalistas del postfeminismo, que no saben nada de esa reclusión, niegan semejante virtud y declaran que la mujer no ha cambiado desde el principio de los tiempos. La especie es la más ampliamente distribuida de todas las bestias de presa; infesta todas las partes habitables del globo, desde las dulces montañas de Groenlandia hasta las virtuosas playas de la India. El nombre que se le da popularmente (mujer-lobo) es incorrecto, porque pertenece a la especie de los gatos. La mujer es flexible y grácil en sus movimientos, especialmente la variedad norteamericana (Felis pugnans), es omnívora y puede enseñársele a callar.
Ambrose Bierce
Ambrose Bierce
martes, 29 de abril de 2014
El PATIO DE MI CASA
En poco más de dos siglos de existencia la Plaza Mayor, regalo borbónico a la ciudad, ha sido zoco y ágora, paseo giratorio en opuestos sentidos de caballeros y señoritas, noria del ocio, plaza de toros y ajedrez viviente, escenario retórico de exaltación política y poética, teatro y balcón, solárium de entretiempo, corro de jubilados, reloj y multicentro.
Aquí murió de una cornada José Romero. Aquí toreó el maestro Pepe Hillo, aquí la guardia mora desfiló a caballo. Jardín, aparcamiento, belén de Navidad y estación de autobuses. La banda de música tocaba en el templete. El barquillero y El Descendimiento aquí tuvieron marco incomparable.
Aquí cayeron víctimas inocentes del levantamiento de la guarnición: 19 de Julio.
"Aquí se mató una mujer". Excéntrico centro de la urbe, cuadratura del círculo. De ti dijo un escritor que, siendo suntuosa, no eras bella. Puede, pero más práctica imposible.
Aníbal Núñez (1944-1987)
Aquí murió de una cornada José Romero. Aquí toreó el maestro Pepe Hillo, aquí la guardia mora desfiló a caballo. Jardín, aparcamiento, belén de Navidad y estación de autobuses. La banda de música tocaba en el templete. El barquillero y El Descendimiento aquí tuvieron marco incomparable.
Aquí cayeron víctimas inocentes del levantamiento de la guarnición: 19 de Julio.
"Aquí se mató una mujer". Excéntrico centro de la urbe, cuadratura del círculo. De ti dijo un escritor que, siendo suntuosa, no eras bella. Puede, pero más práctica imposible.
Aníbal Núñez (1944-1987)
miércoles, 23 de abril de 2014
CONJURO COLOMBIANO (para señoras engañadas)
"Esta es una oración al cigarro puro que rezan en Colombia las mujeres para lograr la vuelta de su marido o su hombre"
" Se coge un tabaco puro con la mano izquierda y tres fósforos. Se enciende por el lado contrario pero antes de encenderse lo arrima a los labios y se reza la oración: Puro, Puro, Puro, yo te juro por la virtud que tienes y la que Dios te dio, te pido que penetres en el corazón de N.N, para que no tenga tranquilidad para comer ni para dormir, ni para diversión alguna mientras no esté a mi lado; que no sienta placer con ninguna mujer. Satanás, Satanás, Satanás, en vos creo que has de traerme a N.N humillado a mis pies, que sueñe conmigo, que escuche mi voz, que él siga mis pasos. Espíritus de tres abogados, espíritus codiciados, alfiler, alfiler, alfiler, Santa María furiosa te pido que me lo deis o me lo prestéis para que se penetren en el corazón de N.N y no le dejen tener tranquilidad mientras no venga humillado a mis pies, gallo que canta, niño que llora, pájaro que chilla, perro que ladra, gato que maulla, Satanás, Satanás, Satanás ".
Terminada la oración se enciende el puro, se coge con la mano izquierda, se fuma ligero y cuando se halla terminado se dan tres golpes contra el suelo y se dice: hijo de puta vení, hijo de puerca vení. Se coge las ceniza con la mano izquierda, se hacen tres cruces en la pierna izquierda y se dice: este es el cuerpo de ese hijo de puerca, de ese hijo de puerca, Satanás en vos creo y se dan tres golpes sobre la pierna en donde está la cruz diciendo: hijo de puerca vení, hijo de puta vení.
Luis Carandell, Celtiberia Show
" Se coge un tabaco puro con la mano izquierda y tres fósforos. Se enciende por el lado contrario pero antes de encenderse lo arrima a los labios y se reza la oración: Puro, Puro, Puro, yo te juro por la virtud que tienes y la que Dios te dio, te pido que penetres en el corazón de N.N, para que no tenga tranquilidad para comer ni para dormir, ni para diversión alguna mientras no esté a mi lado; que no sienta placer con ninguna mujer. Satanás, Satanás, Satanás, en vos creo que has de traerme a N.N humillado a mis pies, que sueñe conmigo, que escuche mi voz, que él siga mis pasos. Espíritus de tres abogados, espíritus codiciados, alfiler, alfiler, alfiler, Santa María furiosa te pido que me lo deis o me lo prestéis para que se penetren en el corazón de N.N y no le dejen tener tranquilidad mientras no venga humillado a mis pies, gallo que canta, niño que llora, pájaro que chilla, perro que ladra, gato que maulla, Satanás, Satanás, Satanás ".
Terminada la oración se enciende el puro, se coge con la mano izquierda, se fuma ligero y cuando se halla terminado se dan tres golpes contra el suelo y se dice: hijo de puta vení, hijo de puerca vení. Se coge las ceniza con la mano izquierda, se hacen tres cruces en la pierna izquierda y se dice: este es el cuerpo de ese hijo de puerca, de ese hijo de puerca, Satanás en vos creo y se dan tres golpes sobre la pierna en donde está la cruz diciendo: hijo de puerca vení, hijo de puta vení.
Luis Carandell, Celtiberia Show
domingo, 20 de abril de 2014
JEQUE NEFZAWI - El jardín perfumado (1535)
Prescripciones para aumentar las dimensiones de los miembros de pequeño tamaño y hacerlos grandes
Has de saber, ¡ oh Visir ! (que Dios te proteja), que este capítulo, que trata del tamaño del miembro viril, es de gran importancia para los hombres y las mujeres. Para los hombres, porque de un miembro de buen tamaño y vigoroso nace el afecto y el amor de las mujeres; para las mujeres, porque con tales miembros sus pasiones amorosas son satisfechas y consiguen el mayor placer. Esto se deduce del hecho de que muchos hombres, por el solo hecho de tener miembros insignificantes, en lo que se refiere al coito, son objeto de aversión para las mujeres, quienes sienten igualmente el mismo sentimiento en relación en aquellos cuyos miembros son blandos, sin nervio y relajados. Su única felicidad reside en el uso de miembros fuertes y robustos.
Un hombre, por consiguiente, con un miembro pequeño que quiera hacerlo grande o fortalecerlo para el coito debe frotárselo antes del coito con agua templada, hasta que se ponga rojo y se propague la sangre que fluye en él a consecuencia del calor; debe entonces untarlo con una mixtura de miel y jengibre, frotándoselo con gran ahínco. Entonces únase a la mujer, la hará gozar de tal manera que no querrá que se lo saque. Otro remedio consiste en una mezcla hecha de una moderada cantidad de pimienta, lavanda, galanga y almizcle reducido a polvo, pasada por el tamiz, mezclado con miel y jengibre en conserva. El miembro, después de ser lavado con agua caliente, es entonces frotado con vigor con esta mixtura y crecerá entonces de tamaño y se hará membrudo, fuerte, musculoso y proporcionará a la mujer un maravilloso sentimiento de voluptuosidad. Un tercer remedio es el siguiente: lavar el miembro con agua hasta que se ponga rojo y entre en erección, entonces se coge un pedazo de cuero blando, sobre el cual extiendes brea caliente y te enrollas el miembro con ella. No tardará el miembro en levantar la cabeza, temblando de pasión. Se debe dejar el cuero hasta que la brea se enfríe y el miembro esté de nuevo en reposo. Esta operación, repetida varias veces, tendrá el resultado de hacer el miembro grande y grueso.
Un cuarto remedio está basado en el uso de las sanguijuelas, pero solamente de las que viven en el agua. Pones tantas de ellas como quepan en una botella y la llenas de aceite. Entonces pon la botella al sol, hasta que el calor del mismo haya realizado la mezcla completa. Con el líquido así obtenido frota el miembro durante varios días consecutivos, y con este tratamiento se volverá de buen tamaño. Otro procedimiento es el uso del miembro del asno. Consigue uno y hiérvelo con cebollas y una gran cantidad de grano. Con esto da de comer a las aves, que te comes después.
Uno puede también macerar en aceite la verga del burro y usar el líquido así obtenido para untarse la verga y para beber de él.
Uno puede coger igualmente trementina y cera y mezclarlas con tubipore, asfódelo y cola de zapatero, con cuya mixtura se frotará el miembro con el resultado de que este último aumentará de tamaño. La eficacia de todos estos remedios es bien conocida. Yo los he puesto a prueba.
Has de saber, ¡ oh Visir ! (que Dios te proteja), que este capítulo, que trata del tamaño del miembro viril, es de gran importancia para los hombres y las mujeres. Para los hombres, porque de un miembro de buen tamaño y vigoroso nace el afecto y el amor de las mujeres; para las mujeres, porque con tales miembros sus pasiones amorosas son satisfechas y consiguen el mayor placer. Esto se deduce del hecho de que muchos hombres, por el solo hecho de tener miembros insignificantes, en lo que se refiere al coito, son objeto de aversión para las mujeres, quienes sienten igualmente el mismo sentimiento en relación en aquellos cuyos miembros son blandos, sin nervio y relajados. Su única felicidad reside en el uso de miembros fuertes y robustos.
Un hombre, por consiguiente, con un miembro pequeño que quiera hacerlo grande o fortalecerlo para el coito debe frotárselo antes del coito con agua templada, hasta que se ponga rojo y se propague la sangre que fluye en él a consecuencia del calor; debe entonces untarlo con una mixtura de miel y jengibre, frotándoselo con gran ahínco. Entonces únase a la mujer, la hará gozar de tal manera que no querrá que se lo saque. Otro remedio consiste en una mezcla hecha de una moderada cantidad de pimienta, lavanda, galanga y almizcle reducido a polvo, pasada por el tamiz, mezclado con miel y jengibre en conserva. El miembro, después de ser lavado con agua caliente, es entonces frotado con vigor con esta mixtura y crecerá entonces de tamaño y se hará membrudo, fuerte, musculoso y proporcionará a la mujer un maravilloso sentimiento de voluptuosidad. Un tercer remedio es el siguiente: lavar el miembro con agua hasta que se ponga rojo y entre en erección, entonces se coge un pedazo de cuero blando, sobre el cual extiendes brea caliente y te enrollas el miembro con ella. No tardará el miembro en levantar la cabeza, temblando de pasión. Se debe dejar el cuero hasta que la brea se enfríe y el miembro esté de nuevo en reposo. Esta operación, repetida varias veces, tendrá el resultado de hacer el miembro grande y grueso.
Un cuarto remedio está basado en el uso de las sanguijuelas, pero solamente de las que viven en el agua. Pones tantas de ellas como quepan en una botella y la llenas de aceite. Entonces pon la botella al sol, hasta que el calor del mismo haya realizado la mezcla completa. Con el líquido así obtenido frota el miembro durante varios días consecutivos, y con este tratamiento se volverá de buen tamaño. Otro procedimiento es el uso del miembro del asno. Consigue uno y hiérvelo con cebollas y una gran cantidad de grano. Con esto da de comer a las aves, que te comes después.
Uno puede también macerar en aceite la verga del burro y usar el líquido así obtenido para untarse la verga y para beber de él.
Uno puede coger igualmente trementina y cera y mezclarlas con tubipore, asfódelo y cola de zapatero, con cuya mixtura se frotará el miembro con el resultado de que este último aumentará de tamaño. La eficacia de todos estos remedios es bien conocida. Yo los he puesto a prueba.
viernes, 18 de abril de 2014
ZOO CHARRO
¿Será el torito descendiente del cocodrilo de la ladera de Fray Luis, que, hecho bronce, señala a los que indican la ranita sobre la calavera? Simpático anfibio entre programas humanistas y lecciones áureas, avisa fascinante sobre el pecado de la lujuria. Torre del Gallo, Conchas de la Casa, caballitos de mar, gárgolas y grifos, un mono encadenado, el unicornio de la veleta de San Martín, que da coces al río si no llueve....., híbridos animales del acanto, monstruosas mutaciones, hombres lobos de tímpanos románicos, langostinos platerescos....Calles del Grillo y de la Sierpe.
Mayúscula sorpresa de los vacceos cuando vieran vadear la niebla del río a los cuarenta elefantes de los cartagineses. Dobermans y cigüeñas se aclimatan al fuel-oil. En la orilla las ratas. Las gaviotas picotean los residuos del Clínico. Un antiguo colegio tenía por mascota una osa viva, otro una espina de ballena. Nuestro Santo Patrón, agustino de temple franciscano, pacificador de bestias, fue, además, obedientísimo de los prelados. No es de sorprenderse que el día de Nochebuena de 1890, con motivo de las fiestas de su canonización, se iluminara la ciudad mientras parejas de animales tenidos hoy por fabulosos y exóticos portaban inscripciones y cartelas alusivas en verso a la gloria del santo, guiados por etíopes. Sátiros y faunesas tripulaban una carroza en forma de navío. Comitiva emblemática que el patrón de este Arca de Noé escuchó y contempló desde los cielos. Dicen que un naturalista extranjero está haciendo el censo de cigüeñas y cigoñinos. ¿Incluirá la zancuda de escayola?
Aníbal Núñez, pequeña guía incompleta y nostálgica de Salamanca
jueves, 17 de abril de 2014
OMAR KHAYYAM (1048-1131)
Poeta persa nacido en el año 1048.
La obra poética de Omar Khayyam es universalmente conocida con el nombre de Rubaiyat, que es el cuarteto persa por excelencia (consta de cuatro versos de igual metro, rimados el primero, el segundo y el cuarto, dejando libre el tercero). En la obra literaria de este genial poeta parecen estar condensadas todas las concepciones filosóficas, poéticas y moralistas que en el mundo han sido. Sus versos encierran una filosofía amarga e irónica, saturada de hedonismo, una sombría idea del pensamiento humano, una fascinadora belleza en sus versos y un profundo elogio de los placeres terrenales.
Omar Khayyam es el producto de una civilización fastuosa, refinada y decadente. El pesimismo que se refleja en sus versos es el que más tarde aparece en Shakespeare, Byron, Goethe, Baudelaire, y tantos otros, lo que demuestra cómo el moderno pesimismo no ha sido una novedad en el pensamiento filosófico ni en la concepción poética. El poeta siente una profunda ternura por la humanidad, por el hombre que sufre con su miedo al "más allá" y que vive atormentado por doctrinas que le amenazan constantemente con terroríficas penas eternas que le exigen una vida de duros sacrificios si se quiere conseguir el eterno premio del Paraíso.
Las Rubaiyat nos hablan del tiempo, de la belleza, de la fugacidad de nuestra existencia, de rebeldía, de la naturaleza, de la lucha contra lo implacable, del placer, del vino y del amor.
La obra poética de Omar Khayyam es universalmente conocida con el nombre de Rubaiyat, que es el cuarteto persa por excelencia (consta de cuatro versos de igual metro, rimados el primero, el segundo y el cuarto, dejando libre el tercero). En la obra literaria de este genial poeta parecen estar condensadas todas las concepciones filosóficas, poéticas y moralistas que en el mundo han sido. Sus versos encierran una filosofía amarga e irónica, saturada de hedonismo, una sombría idea del pensamiento humano, una fascinadora belleza en sus versos y un profundo elogio de los placeres terrenales.
Omar Khayyam es el producto de una civilización fastuosa, refinada y decadente. El pesimismo que se refleja en sus versos es el que más tarde aparece en Shakespeare, Byron, Goethe, Baudelaire, y tantos otros, lo que demuestra cómo el moderno pesimismo no ha sido una novedad en el pensamiento filosófico ni en la concepción poética. El poeta siente una profunda ternura por la humanidad, por el hombre que sufre con su miedo al "más allá" y que vive atormentado por doctrinas que le amenazan constantemente con terroríficas penas eternas que le exigen una vida de duros sacrificios si se quiere conseguir el eterno premio del Paraíso.
Las Rubaiyat nos hablan del tiempo, de la belleza, de la fugacidad de nuestra existencia, de rebeldía, de la naturaleza, de la lucha contra lo implacable, del placer, del vino y del amor.
lunes, 14 de abril de 2014
ANN RADCLIFFE (1764-1823)
Poco se sabe de esta poetisa y novelista nacida en Londres en 1764. Mujer de vida tranquila y apacible, casada con William Radcliffe, editor del semanario English Chronicle y de quien tomó el apellido para firmar sus novelas que empezaron a publicarse con éxito a partir de 1790.
Precursora y máxima representante de la llamada "Novela Gótica", autora que se distingue por su capacidad de entremezclar el relato de terror y de suspense con una profunda sensibilidad romántica.
Sus obras se inspiran en los ambientes fantásticos de las novelas francesas y alemanas e influenciaron a numerosos novelistas por su gran riqueza imaginativa. El género de la novela gótica se caracteriza por su gusto por los salvajes panoramas naturales, las intrigas de sus personajes, las situaciones sobrenaturales y enigmáticas y los dramas pasionales de sus protagonistas. Es incuestionable que la obra de Ann Radcliffe es una anticipación inconfundible del Romanticismo. En sus novelas hay poco de horror físico, su visión histórica es casi inexistente, pero pocos autores han utilizado el "realismo" con más precisión o han deleitado con su visión romántica de la naturaleza y con la lucha persistente contra el mal.
- A Sicilian Romance (1790)
- The Romance of the Forest (1791)
- The Mysteries of Udolpho (1794)
- The Confessionary of the Black Penitents (1797)
Precursora y máxima representante de la llamada "Novela Gótica", autora que se distingue por su capacidad de entremezclar el relato de terror y de suspense con una profunda sensibilidad romántica.
Sus obras se inspiran en los ambientes fantásticos de las novelas francesas y alemanas e influenciaron a numerosos novelistas por su gran riqueza imaginativa. El género de la novela gótica se caracteriza por su gusto por los salvajes panoramas naturales, las intrigas de sus personajes, las situaciones sobrenaturales y enigmáticas y los dramas pasionales de sus protagonistas. Es incuestionable que la obra de Ann Radcliffe es una anticipación inconfundible del Romanticismo. En sus novelas hay poco de horror físico, su visión histórica es casi inexistente, pero pocos autores han utilizado el "realismo" con más precisión o han deleitado con su visión romántica de la naturaleza y con la lucha persistente contra el mal.
- A Sicilian Romance (1790)
- The Romance of the Forest (1791)
- The Mysteries of Udolpho (1794)
- The Confessionary of the Black Penitents (1797)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







.jpg)

